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Descripción:
Un delicioso ángel rubio vestido con una sobria túnica roja se dispone a
trasvasar el agua de una ánfora a otra sin verter ni una gota en el
suelo. Entre sus rizos rubios luce una estrella de oro y también es
dorada la parte superior de las alas. Se entrevé un pasaje
campestre, que únicamente sirve de fondo a esta figura, de aire suave,
pero de manos firmes y concentradas en la labor que está realizando.
Operación mágica, porque trasvasa desde una ánfora de oro (la razón) a
otra de plata (la sensibidad), renovándola continuamente. Esta carta es
una alegoría de la terapéutica traumatúrgica: el magnetismo curativo
debe unirse al amor, a la espiritualidad para ser la verdadera medicina de
los Santos. La Templanza es una carta amable, considerándola bajo
el punto de vista adivinatorio, carta de equilibrio perfecto entre el
sentimiento y la razón. La Templanza simboliza también la
continuidad entre el pasado, el presente y el futuro y corresponde a la
idea de la reencarnación o la creación continua de la vida.
Significados adivinatorios
Al derecho:
Moderación, paciencia y serenidad, profunda capacidad de adaptación,
reflexlvidad, calma, energía curativa, magnetismo curativo, milagros,
juventud interior, educación, sociabilidad, armonía de fuerzas.
Al revés:
Ligereza de carácter, desorden, desacuerdo, impaciencia, apatía,
incertidumbre, desinterés, falta de iniciativa, pereza, falta de control,
frialdad, dificultades para integrarse.
Combinaciones
de máxima con La Templanza al derecho:
Templanza junto a la sota de
bastos: noticias de la persona
amada.
Templanza junto al Prestidigitador:
un pranoterapeuta ayudará en
una enfermedad. Templanza
junto al Enamorado:
buen matrimonio.
Templanza junto al Ahorcado:
incapacidad.
Templanza junto al Sol:
éxito profesional lento pero duradero.
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